CRISIS EN LAS RELACIONES DE PAREJA, CÓMO AFRONTARLAS.
Es usual en las
relaciones de pareja disfuncionales que están atravesando crisis por los motivos
particulares que sean, vivir buscando
culpables.
También es una de las maneras de evadir fácilmente la
realidad y de causar daño al compañero o compañera y de salir bien librado.
Cuando las relaciones de pareja están funcionando desequilibradamente quien se quiere
marchar o alejarse le resulta fácil asumir una actitud de tranquilidad; de
pasividad, porque
sabe exactamente qué decir, qué hacer y dónde causar dolor y espera simplemente la reacción del otro y así aprovechar la coyuntura para justificar la decisión de dar por terminado el compromiso y las responsabilidades existentes, sin sentirse culpable de los acontecimientos que desencadenaran tal fin.
En esa actitud de
aparente pasividad, donde reina el silencio, las ironías, los “piensa
lo que quieras”, los “no me importa”, el cumplir con las
responsabilidades del hogar, los
compromisos de la pareja a medias tiene la intención de llevar a la desesperación, a la intranquilidad, al desbordamiento emocional de la pareja,
hasta que descontrolada y desequilibradamente la desesperación la exponga a
confrontar al otro de la peor manera, con unos resultados de alto impacto emocional.
Sobrevienen las
agresiones verbales, e incluso hasta
caer en el extremo de agresión física y por ahí mismo llegar a continuos maltratos psicológicos. Todo esto a causa de la incapacidad emocional
de enfrentar los sentimientos con sabiduría,
con respeto y consideración por la
persona con quien se está conviviendo.
Sigue en este proceso el distanciamiento, los daños
emocionales afectándose no
solamente a la institución de la relación
de pareja, si no también a los hijos y
al entorno familiar.
El llamado es a
examinar con detenimiento estos contextos y no caer en el juego de la
destrucción emocional.
Dado el caso de estos
desequilibrios y ante la incapacidad de afrontarlo sabiamente, es necesario buscar la ayuda de un profesional
que pueda orientar y acompañar lo que
sea; o bien
la culminación y el afrontamiento de la
separación, o la reconstrucción de la relación.
Puede ser útil lo siguiente si se está pasando
por una situación como la anteriormente
descrita.
·
Conservar la calma, la
paciencia, la tolerancia ante lo irónico.
·
Ser consciente que al
ceder ante la provocación el desenlace no beneficia a nadie cuando es el producto de agresiones verbales o
psicológicas, porque estas pueden desencadenar
violencia física con consecuencias gravísimas.
·
El respeto y la comunicación
es vital.
·
Inicie diálogos sin
estar alterado y especialmente sin que la otra parte este alterada. Un dialogo
puede detener y amilanar estados descompuestos, en
caso contrario es mejor guardar mesura y silencio hasta tanto no se den las
condiciones adecuadas para un dialogo acertado y eficaz.
·
Comprender que existen
dos realidades, la propia y la del otro ser y ante este hecho y cuando ya los
canales de comunicación, de respeto y de confianza están rotos es necesario buscar la ayuda profesional.
Es muy difícil una
ruptura emocional, desprenderse de ese cordón umbilical que implica ese ser al que se ama y con quien se han creado vínculos fuertísimos
que atan como hilos invisibles.
La separación es de
las experiencias más traumáticas se vive
en estados de tristeza, rabia, desilusión,
odio, rechazo…. Etc.
Todos los pensamientos
llegan y aparecen cargados con altas
dosis negativas.
Es necesario sentir
todo esto que dentro del proceso lúcido
y en los tiempos precisos irá perdiendo
la fuerza y la intensidad de dolor, concediendo paso a la reflexión, a la
fortaleza y a la sabiduría de lo vivido.
Son varias las
herramientas en las que se puede apoyar
para superar todas estas emociones negativas y sumamente perjudiciales
para la tranquilidad tanto física como emocional.
Se puede transmutarlas
por
el ejercicio físico, la interacción con otras personas, no encerrarse en
los problemas, sentir plenamente el dolor, aceptarlo y cerrar el ciclo.
Una buena motivación es
retomar todas aquellas actividades que
gustan y que se dejaron a un lado por atender lo que ya no tiene solución.
Soñar y proyectar los
sueños, crear un futuro nuevo, todo es válido
si se cuenta con la convicción y la voluntad.
Nota a pedido, Emilsen
Tovar L.
