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Un 3d lleno de
detalles y de expresiones, artista francés Shaka
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Cuando venimos a este plano
de la existencia el equipamiento cerebral se comporta cual página en blanco que con el tiempo se abastece de las vivencias, de los estímulos, de las
percepciones concurrentes en el
entorno. En correspondencia de la
interacción y el funcionamiento personal
se configura como un fenómeno subjetivo la identidad; comprendida como esos aspectos que permanecen. Laing (1961) define a la identidad como “aquello
por lo que uno siente que es “él mismo” en este lugar y este tiempo, tal como
en aquel tiempo y en aquel lugar pasados o futuros; es aquello por lo cual se
es identificado[1].
La etapa del desarrollo
humano donde sucede con más ahincó el proceso de construcción de la identidad es durante el curso de la adolescencia
determinado por la Organización Mundial
de la Salud, como la población de 10 a 19 años de edad (OMS, 2005). Durante esta etapa del desarrollo se despliega mayor interacción
y socialización con
grupos de diferente índole y con
el entorno en general. También es donde se afronta
y se supera variaciones en las
inevitables dificultades y crisis que se atraviesan no solo durante este periodo;
si no también por el resto de la
vida. Dicho en otras palabras la
identidad se configura al borde de cerrar
las puertas de la adolescencia y seguirá desarrollándose durante toda la
existencia en la vida adulta.
La construcción de la identidad implica:
- Autoconocimiento, es decir la identificación del quién soy, la certeza de un origen (de dónde vengo), la clarificación de una trayecto que oriente la vida (hacia dónde voy), con una definición de las metas, con objetivos claros de dónde quiero llegar (quién quiero ser).
- Auto aceptación, un reconocerse en su aspecto corporal, un aceptarse en todas dimensiones.
- Autovaloración, ya que durante las etapas de desarrollo se adherido una escala de valores que cada vez logra mayor autonomía conforme a los procesos de desarrollo confrontados; es así como se ha ido formando de manera más independiente una cognición moral, un pensamiento formal, lógico, una conciencia propia que permanece.
- Autoestima, que incumbe al reconocimiento de todo lo que conforma apreciación del sí mismo, capacidades, habilidades, potencialidades…etc.
- Auto eficacia, con base en un pensamiento formal, lógico, que permite la conceptualización abstracta, junto con las funciones propias que originan nuevas directrices intelectuales para dimensionar estrategias como gestión para la vida.
Los grandes problemas que
afronta la construcción de la identidad son estos tiempos de notorios cambios
culturales, sociales y familiares.
Los padres pasan poco tiempo con los hijos, delegan los
cuidados a terceros, propiciando serios problemas a la identidad,
a la autoestima; porque el ser humano necesita
modelos sanos de referencia para
reconocerse tal y como se concibe.
Una falsa identidad adquirida por presión de los padres, grupos de
autoridad (donde interactúa, es decir el espacio vital de la persona), la
afectación de la acción mediática (revistas de moda, tv, literatura, publicidad…telenovelas….etc), genera incoherencia entre actos, pensamientos
y emociones, disminuye la pasión por lo que se hace, dejando una sensación de malestar interna.
Ayuda a afirmar la identidad
- Que desde el mismo comienzo de la vida, se disfrute de orientación, acompañamiento, afecto, direccionamiento, guía de los adultos más significativos del entorno.
- Que los adultos representativos regulen los estados de ánimo a nivel del entorno.
- El adecuado afrontamiento emocional, la comunicación eficaz en el seno de la familia, fortalece autoestima y empodera las fortalezas.
- Incentivar al auto cuestionamiento (a través las preguntas con poder, que cuestionen sentido de vida, proyecto de vida…. Existencia).
La imagen corresponde
al interesante
trabajo de impresionante estética, belleza
y color del artista francés Shaka
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Ser lo que soy conlleva asumir cómo existo, cómo soy, y
coincidir en lo soy, aceptar y reconocer
las potencialidades, las capacidades, las destrezas que puedo desarrollar.
[1] RODRIGUEZ
SANCHEZ, J.L., 1989, Trastorno de identidad , factor común en los alumnos
“problema”, de bachillerato, Tesis maestría de Psicología Clínica, Departamento
de Psicología, Universidad de las Américas-Puebla, México.



