ABORDANDO LA ANSIEDAD
La ansiedad es un
mecanismo normal en los seres humanos que se activa al afrontar situaciones nuevas, amenazantes o con cierto grado de dificultad.
Corresponde a un
estado mental que tiene como característica mucha inquietud, una intensa excitación
y una extrema inseguridad. También corresponde
a cierta angustia que acompaña a algunas enfermedades, en especial a
ciertas neurosis.
En los trastornos de
ansiedad no existe un peligro real, sino una interpretación exagerada o errónea
de una situación determinada y del peligro que plantea. Por tanto, la respuesta
de ansiedad es inapropiada y, en vez de proteger de un peligro real, impide pensar y sobre todo impide abordar la
situación real.
A la ansiedad se la
suele relativizar e infravalorar. Muchas personas afectadas la sobrellevan
silenciosa y resignadamente, creyendo que es solo su forma de ser, aunque lo
cierto es que es más bien una forma de actuar y no
una forma de ser.
Eso hace que con
excesiva frecuencia se recurra al alcohol, a excesos alimenticios o a
ansiolíticos de forma indiscriminada, como recursos fácilmente accesibles para
sentirse temporalmente aliviado de la angustia y la tiranía que le provocan las
preocupaciones a la persona afectada,
pero sin que en modo alguno constituyan una solución al problema y a su causa, ya que ésta no se afronta, sino
que se evade, lo que favorece una constante retroalimentación del problema y
una paulatina agravación de sus síntomas y consecuencias.
La ansiedad es un
problema realmente importante, tanto a nivel poblacional, por sus repercusiones
económicas, laborales y sociales en general, como a nivel individual y
familiar, por el sufrimiento que genera.
Un problema que
requiere abordarse de forma prioritaria, porque está aumentando imparablemente.
Y está aumentando, entre otras razones, porque las personas se encuentran
sujetas, cada vez más, a situaciones de mayor estrés debido a los problemas
económicos, familiares, sociales…
También aumenta
porque, a pesar de estar infradiagnosticada e infratratada, cuando se trata, en
demasiadas ocasiones, se hace de forma parcial o inadecuada, atendiendo a los
síntomas y no a su causa o raíz emocional. Y aunque en casos graves puede ser necesaria la utilización de fármacos para
controlar la situación, la resolución final del problema debe contemplar,
también necesaria e ineludiblemente, mejorar la gestión emocional de la persona
afectada.
Abordando el
tratamiento de la ansiedad desde una combinación de estilos de vida y técnicas:
·
Detectar cual son
los hechos disparadores (comprender su mecánica, conocerlos, afrontarlos)
·
Fomentar hábitos de
paciencia y de calma (Técnicas de
relajación y respiración).
·
Aferrarse a lo
espiritual (recurrir a la genética espiritual, esa misma con la que cuenta todo ser humano y que esta cimentada
en la capacidad humana de afrontar y sobreponerse a cualquier situación por
nefasta que sea
·
Revisar hábitos de
sueño, alimentación y mirar lo que es más adecuado, respetando los biorritmos y
las necesidades particulares.
·
Un adecuado control
emocional, principalmente comprensión de
las claves más significativas de nuestra reacción emocional ante los aspectos
neurobiológicos, la aptitud emocional, la gestión de las emociones, el aprendizaje emocional básico, la
toma de decisiones, las habilidades de la inteligencia emocional, las aplicaciones
de la inteligencia emocional.
·
Aplicar la técnica
psicológica llamada parada o detención del pensamiento de gran ayuda para
detener los pensamientos angustiosos tan negativos. Consiste en concentrarse en
los pensamientos no deseados (aunque parezca paradójico) y, después de un corto
período de tiempo dedicado a ellos, detenerlos bruscamente y vaciar la mente.
Generalmente se utiliza la orden de STOP, o bien algún ruido fuerte, para
interrumpirlos. Este mandato de Stop actúa como distracción y como castigo para
las obsesiones, contribuyendo a que desaparezcan y dejando espacio a las
afirmaciones positivas. (no olvidar que se precisa la práctica, hasta afianzar
la técnica, es importante valerse de la imaginación y sobre todo de constancia).


No hay comentarios:
Publicar un comentario