DESALOJANDO EL ODIO Y EL RENCOR
El odio es un sentimiento negativo que se arraiga muy fuerte
cuyo fin es desequilibrar la mente y también el organismo. Es bien sabido que
todo sentimiento negativo mantenido y alimentado por tanto tiempo siempre
termina pasándonos la cuenta de cobro más temprano que tarde. Si nos fijamos bien el sentir odio o rencor
tiene implícito el no poder expresarlo, decirlo, demostrarlo (al menos como se
desearía expresarlo).
Sentir odio o rencor es algo enraizado que se guarda y no sale
de lo encapsulado que está, por esta causa se comienza a generar una serie de
ideas, pensamientos fuertemente negativos hacia quien es objeto de tan
descomunal sentimiento.
Estas ideas pueden desencadenar serios problemas como ansiedad
y enfermedades psicosomáticas.
Incluso algunas corrientes estudiosas del pensamiento han afirmado que
el odio profundo puede ser el origen del
cáncer aunque aún no se ha demostrado científicamente.
Abordando el sentimiento de odio y rencor
· Lo primero es comprender que el odiar no es hacerle daño al
otro es hacerse daño así mismo.
· El siguiente paso es intentar
expresarlo, decirle a esa persona lo que siente y piensa, de no ser posible,
entonces imagine que tiene esa persona enfrente y haga el ejercicio de expresar
todo lo que siente. La catarsis que se experimenta le ayudara a sentirse mejor.
· Consiga comprender que las diferencias entre
los seres humanos existe y es necesario aprender a convivir con esto, buscar
siempre la manera de tolerarlo.
· El odio y el rencor emplaza
juicios y en la medida en que
consideramos nuestros juicios como verdaderos y a los de los demás como falsos,
ponemos a las otras personas como malas, creándonos con ello las condiciones
para el fundamentalismo y la intolerancia.
· Ayuda el tratar de cambiar
aquellos pensamientos y conductas destructivas que posibilitan el sufrimiento
emocional.
· Es vital desarrollar diversas
características positivas que ayuden a alcanzar la felicidad, creando
pensamientos y emociones positivas, desarrollando conductas aceptables y
deteniendo aquellos pensamientos negativos que originan tristeza, ira e
infelicidad.
· Casi siempre ese sentimiento
de odio y rencor y sus indeterminados juicios y reproches impide ver que el
destinatario de dichos sentimientos en realidad ha cambiad,. impidiendo
reconocer posibilidades de acercamiento o conciliación. Quitarse la venda creada
por el manejo incorrecto de las emociones ayuda mucho a reconocer estos
cambios.
· Para finalizar comprender que
si definitivamente no es posible lidiar con los actos de ese ser responsable de
estos sentimientos negativos entonces queda el aceptar lo que se siente,
sanarlo permitiéndole fluir, sacarlo de la mente como algo dañino y seguir
disfrutando del entorno alejados de estos sentimientos negativos.



No hay comentarios:
Publicar un comentario