sábado, 7 de junio de 2014

DESALOJANDO EL ODIO Y EL RENCOR


El odio es un sentimiento negativo que se arraiga muy fuerte cuyo fin es desequilibrar la mente y también el organismo. Es bien sabido que todo sentimiento negativo mantenido y alimentado por tanto tiempo siempre termina pasándonos la cuenta de cobro más temprano que tarde.  Si nos fijamos bien el sentir odio o rencor tiene implícito el no poder expresarlo, decirlo, demostrarlo (al menos como se desearía expresarlo).

Sentir odio o rencor es algo enraizado que se guarda y no sale de lo encapsulado que está, por esta causa se comienza a generar una serie de ideas, pensamientos fuertemente negativos hacia quien es objeto de tan descomunal sentimiento.

Estas ideas pueden desencadenar serios problemas como ansiedad y  enfermedades psicosomáticas. 

Incluso algunas corrientes  estudiosas del pensamiento han afirmado que el odio  profundo puede ser el origen del cáncer aunque aún no se ha demostrado científicamente.

 
Abordando el sentimiento de odio y rencor


·      Lo primero es  comprender que el odiar no es hacerle daño al otro es hacerse daño así mismo.
·      El siguiente paso es intentar expresarlo, decirle a esa persona lo que siente y piensa, de no ser posible, entonces imagine que tiene esa persona enfrente y haga el ejercicio de expresar todo lo que siente. La catarsis que se experimenta le ayudara a sentirse mejor.
·       Consiga comprender que las diferencias entre los seres humanos existe y es necesario aprender a convivir con esto, buscar siempre la manera de tolerarlo.
·      El odio y el rencor emplaza juicios y  en la medida en que consideramos nuestros juicios como verdaderos y a los de los demás como falsos, ponemos a las otras personas como malas, creándonos con ello las condiciones para el fundamentalismo y la intolerancia.
·      Ayuda el tratar de cambiar aquellos pensamientos y conductas destructivas que posibilitan el sufrimiento emocional.
·      Es vital desarrollar diversas características positivas que ayuden a alcanzar la felicidad, creando pensamientos y emociones positivas, desarrollando conductas aceptables y deteniendo aquellos pensamientos negativos que originan tristeza, ira e infelicidad.
·      Casi siempre ese sentimiento de odio y rencor y sus indeterminados juicios y reproches impide ver que el destinatario de dichos sentimientos en realidad ha cambiad,. impidiendo reconocer posibilidades de acercamiento o conciliación. Quitarse la venda creada por el manejo incorrecto de las emociones ayuda mucho a reconocer estos cambios.

·      Para finalizar comprender que si definitivamente no es posible lidiar con los actos de ese ser responsable de estos sentimientos negativos entonces queda el aceptar lo que se siente, sanarlo permitiéndole fluir, sacarlo de la mente como algo dañino y seguir disfrutando del entorno alejados de estos sentimientos negativos.

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