sábado, 9 de agosto de 2014

Diferencia entre enamoramiento y amar


Nos enamoramos cuando nos sentimos atraídos, cuando centramos la atracción y todo nuestro interés en ese ser que a simple vista nos parece excepcional. Comenzamos entonces el acercamiento, para compartir un poco más lo que somos, mostramos ahí todos los atributos y encantos que somos capaces de desplegar. Cuando compartimos con esa persona nuestros sentimientos y pensamientos más íntimos tenemos la sensación de que, por fin, hicimos una conexión con alguien que nos hace sentirnos felices, plenos y completos. Hasta la química de nuestro cuerpo cambia, dentro se producen unas sustancias llamadas endorfinas, logrando así que nos sintamos  felices, de buen humor y lo reflejamos en la imagen que proyectamos a los demás. Comenzamos a ver que lo que nos rodea es perfecto, se produce un ensimismamiento y le concedemos atributos de perfección a nuestro ser amado imperfecto. Lo concebimos como lo más maravilloso del mundo. Esa es la diferencia entre enamoramiento y el amor.

EMPEZAMOS A AMAR CUANDO DEJAMOS DE SENTIRNOS ENAMORADOS


Porque en ese enamoramiento indiscutiblemente se va conociendo a la otra persona, se dan los lapsos de tiempo acordes y necesarios donde se hace posible conocer los defectos de ese ser que se venera tanto, surge entonces lo bueno y lo malo de la relación. 

En este orden de ideas, enamorarse es un paso, es el inicio de todo un conjunto de pasos que conducen  o bien a dar forma, o bien a fortalecer, o bien dar un desenlace en una relación.  

Enamorarse es maravilloso, pero no significa estar en amor de verdad; es tan solo el principio de lo que es umbral del amor.

Muchas personas son adictas a estar enamoradas, terminan sus relaciones cuando la magia de haber conocido alguien nuevo desaparece; cuando empiezan a ver defectos en la otra persona y a darse cuenta que no es tan perfecta como pensaban.

EL VERDADERO AMOR




No es ciego, mira los defectos, se enamora de ellos más que  de las virtudes, los acepta, los comprende y los enfrenta y así sucede en la contraparte.

Si es amor de verdad, se transita estos detalles, se dialogan, se afrontan y se resuelven entre dos. Nunca en soledad o  uno solo.

El amor de verdad ve, se visualiza en la realidad, no en lo ilusorio, nunca en el sueño irreal de lo perfecto. 

Los príncipes y princesas encantadas solo dan vida a los cuentos y fantasías. El mundo real tiene altibajos emocionales, y tiene caminos curvilíneos con subidas bajadas difíciles de transitar.

El amor verdadero es  indicador  que has encontrado a una persona maravillosa que no es perfecta; pero si tu mismo tampoco eres perfecto. Entonces,  no puede existir cabida a la idealización;  si tu mismo no eres lo ideal y perfecto que esperas ser.

Ni siquiera en el ideal del alma gemela se puede estar ajeno a  lo imperfecto, recuerda que los gemelos discuten y tienen diferencias en sus apreciaciones. 

Amar entonces viene a ser,  ese colocar en la balanza lo bueno y lo malo que percibimos en lo que decimos amar. 

Podemos sentirnos atraídos, nos puede gustar los atributos físicos, e incluso podemos pasarlo de lo mejor en compañía de ese ser encantador que enamora, que atrapa con sus mil  y más encantos; pero de ahí a que sea amor de verdad hay mucho camino por recorrer o mejor por conocer.


Que opinan Ustedes?

Emi. T.

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